Por parte de la propiedad se tenía claro que querían unas oficinas con un ambiente agradable, con una estética atractiva e impecable donde el trabajo en equipo pudiera fluir.
Un espacio atractivo y actual que reflejara la imagen de la propia empresa… unas oficinas para vivirlas. Desde el inicio, se trabajó en la búsqueda de espacios abiertos que a la vez tuvieran cierta privacidad.
Zona creativa, recibiéndola con una bancada de OSB y un pequeño muestrario vertical, una mesa hecha a medida para las reuniones de equipo, espacio para tomar café… en la que ubicamos estas especiales lámparas BuzziShade, fonoabsorbentes de fieltro amarillo.
Zona técnica, un espacio abierto a la zona de producción mediante un gran ventanal, en la que destaca la ergonomía de las sillas Sayl de Herman Miller y mesas técnicas Mahia . Se le da importancia a la utilidad de sus paredes con pizarras de cristal imantado como herramienta de trabajo.
Se completa la distribución con una amplia sala de reuniones, con una zona acogedora e íntima con el sofá Manfred de Andreu World y la butaca Dunas XL de Inclass y otra de uso más formal, dotada de una espectacular mesa junto a sillas Bai de Ondarreta, en la que la lampara Aim de Flos recuerda el producto fabricado por la firma.
Por supuesto, todos los espacios tienen conexión visual, lo que refuerza la constante comunicación y diálogo entre los distintos miembros del equipo. La luz y el espacio son los protagonistas más relevantes. El diseño, la modernidad y la calidad constructiva son el símbolo de distinción.
La experiencia y la tradición, se unen a la vanguardia y al saber hacer en las nuevas oficinas de Cermer.













